EL TRÁFICO DE NIÑOS BOLIVIANOS LEGALIZADO, POR MERCEDES ASSORATI.

 

Todos los años 10 mil niños son traficados desde Bolivia para Argentina. Bajo el amparo del juez de menores de Villazón que emite un certificado a un adulto si se presenta con dos testigos que digan conocer a la familia del chico. El Defensor del Pueblo denunció que en Potosí se venden niños entre 20 y 50 pesos bolivianos. La cónsul argentina rescató en persona dos adolescentes de un tugurio en Bolivia. Mientras que en Jujuy sigue vacante el juzgado federal.

Por Mercedes Assorati, abogada y coordinadora del Programa Esclavitud Cero 

Desde 1970 la mayor parte de los migrantes Bolivianos se insertan en la actividad agrícola o como jornaleros estacionales en diversas zonas de Argentina. Se trata de una franja de la sociedad civil sumamente vulnerable ya que se encuentran en la indigencia. Muchos son analfabetos e indocumentados y no tienen recursos para defender sus derechos. El abandono por parte del Estado de las tareas de control, no sólo del trabajo sino también de la actividad comercial y del lavado de dinero, han contribuido a agravar esta situación y a dejar a estas poblaciones migrantes libradas a su suerte. 

El representante en Bolivia de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), César Guedes, declaró el 16 de Octubre de 2012 que Yacuiba y Bermejo (en Tarija) y Villazón (en Potosí) son las áreas sensibles por donde niños y niñas de Bolivia y las zonas fronterizas de Argentina, son captados para luego ser sometidos a exploración sexual o laboral. 

De acuerdo con las investigaciones de la ONUDD y del Defensor del Pueblo de Bolivia, la trata de personas este delito es cometido por organizaciones criminales en Oruro, Potosí y La Paz, desde donde se traslada a las víctimas a Cochabamba y Santa Cruz para después sacarlas por Yacuiba, Bermejo y Villazón rumbo a la Argentina. 

Los niños y niñas del vecino país son entregados o vendidos por sus padres, o a veces secuestrados sin la autorización de los padres. Los menores son trasladados a Villazón porque allí existe un juzgado de menores y, de acuerdo al Decreto 169 de la Ley del niño y adolescente, si se presentan dos testigos que acrediten que conocen a la familia, se les emite un certificado. Con este precario certificado se presentan ante el juez y se les emiten documentos con los cuales ya están listos para ser trasladados a la Argentina. Las autoridades Argentinas dicen que si los niños tienen el certificado es legal que ingresen. 

Durante el 2011, desde el Estado Boliviano iniciaron gestiones que culminaron en la conformación de una Red Boliviana Contra la Trata y Tráfico de Personas, ya que en Bolivia se ha presentado un crecimiento desmesurado de este delito. Según datos del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, los casos de tráfico y trata de personas subió en 26,4 por ciento entre 2008 y 2010. Por su parte la Pastoral de Movilidad Humana ha abierto una Oficina en Villazón para tratar de asistir a los migrantes. 

Según datos del Estado, las familias Bolivianas intentan encontrar fuentes de trabajo dignas, oportunidades educativas, sociales y económicas en Argentina, situación que es aprovechada por las redes de trata. 

Jorge Oporto Ordoñez, de la Defensoría Departamental de Potosí, dijo que “durante el 2010 pasaron por la frontera norte entre Bolivia y Argentina, 25 mil niños y jóvenes. De estos sólo retornaron 7 mil. Las autoridades suponen que un buen número está trabajando en campos y talleres clandestinos en Argentina, mientras otros han tenido un destino de explotación sexual; una niña, niño o adolescente se vende ni bien cruza la frontera a 5.300 pesos argentinos, es decir unos 7 mil pesos bolivianos”. 

Existe un desconocimiento por parte de las fuerzas de seguridad sobre la normativa de protección de la niñez y adolescencia y de protocolos de atención a las víctimas de trata y tráfico. 

Las causas de la migración son múltiples, entre ellas la inequidad, la miseria, la escasa movilidad socioeconómica; la pobreza rural, donde hay atraso de los sistemas de producción agropecuaria o la concentración de la tierra. 

De acuerdo a un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Villazón (Bolivia), solamente en 2007, habrían salido de Bolivia por 7 pasos habilitados, unos 15 mil menores de edad no acompañados por sus padres, los cuales serían, presumiblemente, víctimas de trata. 

El 89 por ciento de estos niños y niñas tenían como destino la República Argentina. Es decir unos 13.300 niños y niñas ingresaron a la Argentina en 2007, sin el acompañamiento de sus padres. A esta estadística oficial habría que sumarle una estimación de los ingresos por pasos no habilitados, que seguramente superaría los 13.300 que ingresaron “legalmente” (se pone entre comillas porque los menores ingresaron con permisos de dudosa legitimidad), si se tiene en cuenta que existe un problema de sub-documentación en Bolivia, especialmente de menores de edad. Se descubrió que en la mayoría de los casos, era el mismo juez y los mismos testigos lo que intervenían en la consecución de las autorizaciones de salida. 

El Defensor del Pueblo denunció que en el departamento de Potosí se venden niños entre 20 y 50 pesos bolivianos. Lamentó que no existan mecanismos para atender el problema y para llevar adelante la investigación respectiva. Además, informó que no existen los recursos necesarios para hacer una investigación seria sobre este ilícito. 

EL CAMINO DE LA TRATA. 

La Quiaca es un punto clave de la Argentina, ya que limita con la ciudad boliviana de Villazón y es una de las entradas al país vecino. Según un informe de la Organización internacional de Migraciones (OIM), en Bolivia desaparece una persona cada dos días. La Paz y Cochabamba son las más afectadas. Desde allí proviene la mayor parte del transporte terrestre que llega a la Argentina. Asimismo las adolescentes Argentinas en las zonas de frontera, se encuentran también en grave riesgo de caer en manos de las redes de trata. 

Esclavitud Cero acompañó a Carina Ramos, madre de la adolescente Antonela Ramos que junto a su mejor amiga Gloria Mendoza, (14 y 16 años) salieron camino a la escuela para festejar el día de la primavera el 20 de Septiembre pasado y desaparecieron. En este caso pudimos identificar muchos problemas que conspiran contra un eficiente trabajo de investigación para encontrar a las víctimas desaparecidas y para brindar asistencia y protección a familiares y testigos. 

Las adolescentes fueron halladas, finalmente, gracias a la búsqueda de Carina Ramos y al apoyo de la Cónsul Argentina en Villazón, a finales del mes de diciembre de 2012, que ingresó en persona a un tugurio en Bolivia, desde dónde iban a ser trasladas a Salta. 

No es un caso aislado de las jóvenes jujeñas. En el puente Internacional que une a Bolivia y Argentina, se cuentan 76 anuncios que muestran las fotos de personas desaparecidas. En el marco del trabajo por el caso de Antonela, se tomó conocimiento de otros 5 casos recientes de adolescentes desaparecidas de forma similar. Una de ellas logró escapar y contar su calvario. Fue trasladada a Salta y allí explotada sexualmente previo a su traslado a otro destino. 

Las personas secuestradas, generalmente adolescentes, cruzan la frontera por pasos no habilitados en lugares a más de 4 mil metros de altura. Los traficantes de personas conocen bien estos territorios de difícil acceso. 

La desaparición de personas se vincula normalmente con el reclutamiento mediante engaños que toman la forma de promesas de empleo, particularmente en la Quiaca, en Villazón, Potosí. 

La Cónsul General de Argentina, Reina Sotillo desde 2007 viene trabajando en la recuperación de niños y niñas desaparecidas en Jujuy, en una verdadera cruzada casi en solitario. En la zona se informa de la recuperación de más de 1500 menores argentinos y bolivianos secuestrados, de los cuales 500 no tenían más de cinco años. Durante 2012 la recuperación y restitución no habría bajado de 3 personas cada 2 semanas. 

El periódico Eju, uno de los más difundidos de Bolivia, publicó el 2 de julio último, que se reportaron por lo menos 1298 casos entre enero y mayo de este año en el país vecino, según informa la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Sólo 458 fueron recuperadas o lograron retornar a sus hogares. 

Es urgente que las autoridades Argentina y Bolivianas se asocien en el desarrollo de programas de prevención de la trata de personas en las zonas de frontera con Jujuy. Dicha prevención debería hacerse en particular en las ciudades de Villazón y la Quiaca, trabajando en el logro de una migración segura e informada de ciudadanos Bolivianos a la Argentina. Asimismo, deberían implementarse sistemas mucho más rigurosos en lo que hace al control de la migración de niños y niñas. Argentina no puede seguir permitiendo que ingresen unos 10 mil menores al año que luego no regresan y se transforman, muy seguramente, en nuevas víctimas de la trata de seres humanos. 

De vital importancia sería contar con un refugio y programas de asistencia a las víctimas, incluyendo servicios de asistencia sicológica, no sólo para las víctimas sino también para los familiares de las víctimas desaparecidas. También es central que se brinde un debido acompañamiento, asesoramiento y apoyo a los familiares de personas desaparecidas. Esto debe estar acompañado por programas de capacitación de funcionarios públicos, incluyendo fuerzas de seguridad. 

Asimismo es imprescindible que Jujuy pueda contar nuevamente con un Juez Federal, ya que lleva tiempo el puesto vacante en el Juzgado 2º y se cubre con la subrogancia del Juez de Tucumán que sólo puede entonces destinar un par de días a la semana a los problemas de Jujuy. 

Pero lo más importante de todo es preguntarnos ¿Qué está haciendo el Estado Argentino para encontrar y restituir a los más de 10 mil niños y niñas de Bolivia que ingresan solos al país cada año y que, muy seguramente, son víctimas de la trata y la explotación? A pesar de que Esclavitud Cero viene denunciando estos ingresos desde el 2008, no ha tenido conocimiento de acción alguna por parte de las autoridades en nuestro país.

 

 
 
Publicado en AGENDA OCULTA
 
 

Una respuesta a EL TRÁFICO DE NIÑOS BOLIVIANOS LEGALIZADO, POR MERCEDES ASSORATI.

  1. Raquel Gam dice:

    no se puede creer , estar organizados para lanzar al mercado de tratas o exclavitud dos gobiernos, porque si estan aqui en Argentina , la lectura es que de este pais le hacen el pase libre.
    Por favor compartir, para hqcer conocer estos delitos aberrantes

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