E0 ESTARÁ DISERTANDO EN EL SENADO SOBRE LA TRATA EN LAS AMERICAS

Mañana estaré disertando en el Senado de la Nación a partir de las 10 de la mañana. Este artículo que será publicado en breve por el Senado de la República Mexicana resume la exposición de mañana. Los y las esperamos. Saludos, 

 

LA BATALLA CONTRA LA TRATA EN LAS AMERICAS

 

PARA LOGRAR AVANCES EN EL COMBATE CONTRA LA TRATA DE PERSONAS ES NECESARIO ENCARAR LOS GRAVES PROBLEMAS DE CORRUPCIÓN Y FRENAR EL AVANCE DEL CRIMER ORGANIZADO

 

Latinoamérica es una de las regiones del mundo en que la Trata de personas más ha crecido en el último decenio y también una de las menos preparadas para combatirla. Se ha dicho que Latinoamérica constituye un paraíso para los tratantes en razón de que en nuestra región existen millones de personas subsistiendo en condiciones de indigencia; indocumentadas; analfabetas; mujeres y niñas discriminadas por su género; migrantes ilegales; desplazados internos, pueblos originarios discriminados y asediados por los megaproyectos productivos e inmobiliarios. Es decir, existen millones de personas que presentan una especial vulnerabilidad a la trata de personas en la región.

 

De acuerdo al último informe Global sobre Trata de Personas, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas sobre la Droga y el Delito, hecho público en 2012, más de 6000 víctimas fueron identificadas en las Américas desde el 2007. De estas, hasta el 2012, más de 3.000 víctimas fueron rescatadas en Argentina solamente, con lo que posiblemente sea el país con más víctimas rescatadas en la región, al menos en los últimos cinco años.

 

Nuestra región está muy afectada por la trata de personas que no deja de crecer en todos los países. En cuanto al tipo de explotación, un poco más de la mitad de los casos, corresponden a la trata con fines de explotación sexual y el 44 % a trata con fines de explotación laboral. Es importante mencionar la trata laboral puesto que hay países en la región que aún no tipifican esta modalidad de la trata.

 

La mayor parte de las víctimas de trata permanecen en la región, bien sea siendo víctimas de la trata interna, dentro de sus propios países, o siendo trasladadas a otros países pero dentro de las Americas. Si bien se han encontrado víctimas de otras regiones en las Americas, dicho flujo representa sólo al 28 % de los casos, por el contrario, encontramos víctimas latinoamericanas en casi todas las regiones del mundo

 

La mayoría de las víctimas de trata en el mundo son mujeres y niñas, por lo que la trata se presenta como un problema de grave de género en nuestra región. En las Américas, más del 60 % de las víctimas son mujeres adultas, mientras que el 27 % son niñas y adolescentes. Resulta alarmante también que el número de niñas y adolescentes siga aumentando año a año. Sin embargo existen diferencias en la region, mientras en América Central y la parte norte de sud América la mayoría de las víctimas detectadas son niñas y niños, mientras que en el Cono Sur la mayoría de las víctimas rescatadas son adultas

 

El hecho que las mujeres constituyan el grueso de las víctimas en todo el mundo, sugiere que el hecho de ser mujer, constituye una de las vulnerabilidades que facilita la victimización a través de la trata de personas, una de las formas más odiosas de violencia hacia las mujeres.

A la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas se suma el hecho de que sean migrantes. En los últimos 10 años se ha venido produciendo una sostenida feminización de la migración, en particular en nuestra región. En general los migrantes son discriminados, pero las mujeres migrantes son doblemente vulnerables a la discriminación y por tanto, altamente vulnerables a la trata. De hecho, el 73 % del total de víctimas de trata detectadas en el mundo son explotadas en países que no son el propio, es decir, son migrantes. El papa Francisco, conocedor de la situación de la trata, en especial en Argentina, ha tomado el tema del tráfico y la trata, como una de los problemas más acuciantes que la grey cristiana debe abordar. El Vaticano calcula que más de cien millones de personas sufren emigración forzada en el mundo y por   pide “abordar valerosamente las causas profundas para prevenir que se repita el tráfico de víctimas” y “ofrecer perspectivas reales para escapar al ciclo de pobreza, abuso y explotación”.

En la región se presentan las formas clásicas de la trata: para explotación sexual y laboral en el ámbito rural, en la construcción y en el sector textil, pero también se presentan numerosos casos de trata para mendicidad y trata –especialmente de menores de edad- para la comisión de delitos e, incluso, para la producción de drogas ilícitas. Un problema importante es también la trata para la venta de bebés y para la adopción ilegal, también subsisten los casos de niños soldados y el matrimonio servil. También se han presentado casos de trata para extracción de órganos, tanto en Norte como en Sud América.

El análisis de los flujos de la trata, muestra un patrón según el cual las víctimas generalmente son captadas en las áreas más pobres y trasladadas a las áreas más ricas. Esto se verifica en forma regional, pero también resulta válido en lo que respecta a la trata interna. Por ejemplo, las víctimas más pobres de América Central son traficadas hacia Norte América y las víctimas de los países andinos son trasladas al Cono Sur. Al interior de la Argentina, los lugares de reclutamiento son las provincias más pobres del norte del país y los lugares de destino son las grandes capitales, lugares turísticos y el sur del país que es una región petrolera y turística.

130 países del mundo han criminalizado la trata de personas y han tipificado el delito de trata en sus Códigos Penales. A pesar de ello, las condenas son muy limitadas De los 130 países, el 16 % no había logrado ninguna condena entre el 2007 y el 2010. En las Américas el número de condenas es muy bajo. En Argentina, en donde a la fecha hay más de 4500 víctimas rescatadas, el número de condenas no llega al centenar. Al igual que en la mayoría de los países de la región la impunidad en los casos de trata de personas es muy alta.

Una de las primeras observaciones que podrían hacerse para explicar el bajo nivel de condenas es las falencias en la incorporación de la trata en los Códigos Penales. La mayoría de los países han tomado la definición del Protocolo de Palermo y casi la han copiado. En los trabajos preparatorios para la redacción del protocolo se aclara que la definición contenida en el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños no es apta para ser aplicada directamente y debe ser adaptada, no copiada, para funcionar en los ámbitos penales.

El fracaso en la persecución penal del delito ha llevado a los países a modificar, una y otra vez las tipificaciones. Colombia, por ejemplo, copio el protocolo y a los pocos años tuvo que modificar la tipificación. Argentina tuvo su primera tipificación en 2008 y tuvo que modificarla en 2012, Mexico también ha debido modificar su legislación, al igual que Brasil y otros países de la región. Sin embargo los problemas de la adaptación de la legislación internacional a la legislación interna no son, ni con mucho, los obstáculos más importantes a una adecuada persecución penal del delito, como tampoco lo es la debilidad de los poderes judiciales de la región.

El obstáculo más monumental para una mejor persecución penal de la trata es, sin la menor duda, la corrupción, de la mano de la expansión del crimen organizado en las Américas. Los altos niveles de corrupción, en particular en las fuerzas de seguridad y en los organismos de control en nuestros países, dificultan enormemente la persecución de la trata, ligada a grandes intereses económicos y al tráfico de drogas. La mayoría de las fuerzas de seguridad son una parte esencial en la facilitación de la trata de personas en la región.

En un informe elaborado por La Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas, dependiente de la Procuración General de la Nación Argentina se expresa claramente el problema: “En los casos abordados por la justicia argentina imperan redes de trata con estructuras precarias por sobre organizaciones criminales complejas en sentido clásico”… Las redes podrían ser caracterizadas como redes no profesionalizadas, ciertamente poco estructuradas, sin una organización jerárquica, con poca diferenciación interna de roles, muchas veces de carácter familiar, y “sin autonomía organizativa y operacional respecto del Estado, en particular de las agencias policiales y fuerzas de seguridad, que protegen, favorecen, moldean y alientan la actividad.

Para dimensionar el problema podemos ejemplificar diciendo que las remesas que los ciudadanos Bolivianos giran a su país desde la Argentina, constituyen un número cercano al 13 % del PBI de Bolivia. Un importante porcentaje de esas remesas es girado por los tratantes, que gerencian talleres textiles clandestinos que utilizan trabajo esclavo en Argentina, o granjas o emprendimientos fruti hortícolas, que también utilizan trabajo esclavo, incluyendo trabajo infantil. En Argentina, los industriales del área textil reconocen que el 76 % de la industria textil en Argentina, utiliza trabajo esclavo.

Es decir que un éxito en la persecución penal de la trata podría tener consecuencias catastróficas en las cuentas de los Estados. Los grandes tratantes, las grandes marcas textiles, las industrias que mayor empleo generan, las redes prostibularias, el trabajo rural emplean a millones de personas y pagan millones de pesos de impuestos. Son actores económicos muy importantes, por lo que es difícil asumir para las autoridades de un determinado Municipio una persecución penal que puede hacer tambalear la economía de una ciudad. Por ello, la corrupción administrativa, policial y judicial logra preservar la actividad de los grandes tratantes.

Hasta que en la región no se comprenda que de no combatir la corrupción y el crimen organizado, la seguridad del Estado está en riesgo; hasta que no se asuma que el narcotráfico y la trata no pueden ni nunca serán agentes de crecimiento genuino de las economías, sino que por el contrario, terminan destruyendo las economías, concentrando la riqueza y pauperizando y esclavizando a la población, la lucha contra la trata de personas en la región no dará un vuelco significativo. Es necesaria una firme decisión política de combatirla.

Por otra parte, los países más industrializados del mundo deben colaborar con los países latinoamericanos de forma mucho más contundente para que éstos puedan escapar del yugo de la esclavitud de la trata y el crimen organizado sin dejar poblaciones enteras sin medios de subsistencia.

Parece evidente que siendo un problema regional, las soluciones también deberán ser regionales y apelar a la solidaridad entre países y regiones de origen y de destino. Con frecuencia, son las ciudades y regiones más pobres las que deben hacer frente a la mayor carga económica por los largos y difíciles programas de reinserción social de las víctimas. Los planes regionales tienen que incluir proyectos de corto, mediano y largo plazo que permitan combatir a los tratantes y cerrar empresas y emprendimientos económicos que utilizan la trata. Para ello es necesario crear planes de contingencia para morigerar los efectos del cierre de grandes empresas textiles o emprendimientos agrícolas condenados por trata, mediante el desarrollo de programas de reinserción social de las víctimas, con recursos adecuados y la asistencia técnica que permita reorientar la actividad productiva en corto tiempo para no generar crisis en las economías regionales.

Mercedes Assorati

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