EL PAPA FRANCISCO CONTRA LA TRATA

La trata de personas, en la mira del Papa (Nota del Diario Crónica)

5112013

A pesar de la resistencia de algunos sectores de la Iglesia, Francisco instaló el tema en el Vaticano. Más detalles en la nota.


 

Cuando se abrieron las puertas del Domus Sanctae Marthae, me temblaron las piernas. Allí llegamos con Hernán Bernasconi, Gustavo Vera, Lucas Schaerer Mario Gamora, presidente de la Fundación La Alameda. Gustavo nos condujo hasta el comedor. Impecable, con manteles blancos y una mesa central, con seis sillas, redonda con flores, donde come Francisco. Faltaban cinco para las 13 cuando apareció él sonriendo, a fundirse en un abrazo con cada uno de nosotros. A mí me cuesta, al día de hoy y habiéndolo visto en varias oportunidades siendo Papa, creer que podemos compartir tiempos nuestros, privados, de amigos, como en Buenos Aires. Por eso, así de una, para no incomodar, le dije: “No nos vamos a quedar a comer”. Me miró y preguntó: “¿Qué te pasa, estás a dieta?”.
 
GESTO
 
De ahí en más, distendidos, con buena onda, nos fuimos ubicando. Lo sentí muy cerca cuando guió la oración antes de comer y me ofreció la silla a su lado. Un gesto que valoré, agradecí a Dios. La comida tenía los sabores caseros de la época de la abuela. Una pasta rellena, pollo al horno con verduras, postre y fruta. El tema fue la trata de personas, el trabajo esclavo, que es la vida misma del docente y hoy diputado Gustavo Vera, y que a Francisco, siendo cardenal y hoy siendo Papa, lo preocupa a tal punto que comentó que es la primera vez que se pudo debatir en la Academia Pontificia de Ciencias ubicada en la denominada Casina Pío IV, en los jardines del Vaticano.
Se lo veía contento porque reconoció que hubo quienes se resistían a tratar esta cuestión, y lo alegró más aún la activa participación internacional de delegados de muchos países. No disimuló su orgullo de amigo cuando le contamos que la intervención de Gustavo Vera había brillado por encima de todas las demás.
 
Vera comentó, con preocupación, durante el almuerzo que hay medios que no se animan a publicar notas sobre la trata y el tráfico de órganos, y que se siente acompañado por “Crónica”.
 
Dentro de esto que es el mundo actual espera ideas y prácticas en Latinoamérica. En un momento dado, alguien se refirió al mecánico Ricardo Pignanelli y él recordó que tenía que hacer escuelas para los pobres. Le confirmaron no sólo que estaba cumpliendo, sino que había peregrinado con más de dos mil trabajadores a la Basílica de San Nicolás.
 
Los días que están por venir marcan en su agenda del año próximo el encuentro de cardenales donde se designarán nuevos purpurados para las 14 ciudades que están vacantes, y se hará una previa del sínodo que se convocará para octubre. La expectativa de Oriente Medio está puesta en las visitas papales de culto a Palestina, Jerusalén y Jordania. A pesar de la seriedad de los temas y la atención que él concentra, el humor fue un invitado más. Se reía con ganas con las ocurrencias de Gustavo Vera, de “Crónica” y Lucas.
 
UN REGALO ÚNICO
 
¿Cómo lo vi a Francisco?: alegre, descansado, locuaz. Al vernos, Hernán Bernasconi le entregó un libro de fotos exclusivas que fue sacando para “Crónica” de las peregrinaciones en Buenos Aires, misas emblemáticas hasta que asumió como Papa. Le dije: “Este libro cuidalo porque hay uno solo es único, no es que hay varios, porque es carísimo sale 1.500 mangos”. Ahí nomás Lucas se colgó: “No te lo olvides, no lo regales porque con lo que cuesta no va a poder hacer otro”. Nos reíamos. Cuando nos levantamos para despedirnos, todas las personas que estaban en otras mesas, se pusieron de pie por respeto y él les hacía un ademán para que se sienten. De él nació la iniciativa de sacarnos una foto todos juntos. Un momento que disfrutamos abrazados. Cuando nos fuimos le hacíamos chau con la mano y el se quedó en la escalera siguiéndonos con la mirada. La ternura en un instante.
 
CONMOVIDO
 
Lampedusa lo conmueve, y nos contó cómo un joven tardó tres años en llegar a Italia, padeciendo esclavitud, torturas y toda clase de sometimientos. Observó que la sociedad europea no es inclusiva con los inmigrantes, aunque los necesitan ya que nacen cada vez menos criaturas, una sociedad que tiende a suicidarse encerrada en sí misma. Nos sorprendimos porque son países donde la opción es criar una mascota antes que tener hijos, y donde la calidad de vida de un animal no la tienen miles de chicos del mundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: