EL TRABAJO ESCLAVO EN ARGENTINA

EDICIÓN IMPRESA RESPONSABILIDAD 16.07.14 | 00:00
El Cronista Comercial

Trata laboral, el lado más oscuro del consumo

Luego de trabajar en organismos internacionales de Derechos Humanos, la experta Mercedes Asoratti creó una ONG enfocada en combatir la trata de personas. “La explotación laboral en el país es mucho peor de lo que imaginamos”, advierte.
 
 
Pensaba que en la Argentina los casos de servidumbre laboral eran aislados porque aquí hay buenas leyes, pero la realidad me mostró lo contrario”, dice Mercedes Assorati, licenciada en Ciencias Políticas con especialización en Derecho Público Internacional y Derecho Humanitario, y fundadora de la ONG Esclavitud Cero.
Mercedes constató esta situación cuando regresó al país, luego de trabajar 10 años en Colombia para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y le ofrecieron coordinar, en los albores del kirchnerismo, el Programa de Fortalecimiento Institucional para la Trata de Personas de la Organización Internacional para la Migraciones.
“La trata es la captación, reclutamiento y traslado de las personas con fines de explotación laboral o sexual”, define Assorati. “En el país, estimamos que cerca de un millón de personas están sometidas a trata. En un 60% de los casos es de índole laboral y el 40% restante sexual, y en ambas circunstancias la mayoría son mujeres”, puntualiza.
Desde su función en el Programa contra la Trata, comenzó a recibir denuncias pero se dio cuenta de que “faltaba una red de apoyo a las víctimas, porque si clausuramos un establecimiento agrícola o taller clandestino donde hay explotación, dejamos a esas personas sin trabajo, techo ni comida”, comenta.
La convicción de que hace falta una red de contención para las víctimas, la llevó a unirse a la Fundación El Otro, que se ocupa de temáticas de género y pobreza. “Armé un programa dentro de esta ONG en 2007, pero la cantidad de denuncias y trabajo fue creciendo, y se fueron generando problemas de seguridad para la organización, ya que los delitos de trata están muy vinculados a redes mafiosas y de narcotráfico. Realmente peleamos contra gente muy peligrosa”, advierte.
Así es que, en 2008, Mercedes dejó su puesto en el Organismo Internacional y su lugar en la ONG para fundar la suya: Esclavitud Cero. “Arranqué yo sola y a pulmón. Para mantenerme, trabajaba a la par en una inmobiliaria”, confiesa. Una de las primeras acciones que desarrolló fue la capacitación para funcionarios y miembros de ONGs en el tema. Luego creó un área de Asesoramiento Jurídico gratuito y patrocinio legal para las víctimas.
En cuanto a la asistencia, “hoy se trabaja en red con otras ONGs y organismos públicos. Nosotros recibimos los casos y los derivamos a entidades religiosas, hogares, e instituciones que brindan techo y comida, asistencia psicológica, apoyo educativo y capacitación laboral según el caso”, destaca la abogada.

Un drama invisible
“Es doloroso, pero la mayoría de las víctimas de explotación laboral no son conscientes de su situación”, señala Assorati. “Suelen ser inmigrantes o migrantes internos que la estaban pasando muy mal en sus lugares de origen y sienten que trabajar jornadas extenuantes y vivir hacinados a cambio de poco más que techo y comida diaria de mala calidad es una mejora”, describe.
Uno de los mayores obstáculos a la hora de enfrentar la esclavitud laboral es la lentitud de la Justicia. “El 90% de las causas que hemos iniciado han prescripto o quedaron impunes”, dice la fundadora de Esclavitud Cero. Y agrega: “Incluso, durante la instancia de juicio, los talleres siguen funcionando, con la faja de clausura en la puerta”, señala.
En este sentido, la Ley contra la trata, aprobada por el Congreso Nacional en 2012 no fue reglamentada y “si bien está vigente en su aspecto penal, no funciona en la parte de asistencia a las vícitmas”, destaca.
Una de las iniciativas que impulsa la ONG junto con la Asociacion Civil La Alameda es la creación de cooperativas y empresas sociales a partir de la incautación de máquinas de las empresas denunciadas, y un programa de capacitación para el trabajo.
Hoy, la organización cuenta con unos 15 voluntarios, y tiene alianzas con organizaciones locales a lo largo del país. “Nos gustaría fortalecer el área jurídica con abogados rentados, pero para esto necesitamos mayor presupuesto”, confiesa la titular de esta ONG, cuya financiación proviene de organismos internacionales y algunos programas municipales y provinciales.
A partir de 2012, Assorati es una de las emprendedoras sociales de Ashoka, una organización internacional que apoya con un estipendio mensual a emprendedores sociales, para que puedan dedicarse full time a sus proyectos de bien público.
En él ámbito de la explotación laboral, los sectores más denunciados son la industria textil, las actividades agrícolas y hortícolas, las industrias del calzado, de la construccion, pesquera y el comercio.
Al respecto, Esclavitud Cero elaboró un ránking de las empresas más denunciadas, en el que figuran marcas de primer nivel, especialmente de indumentaria. “Las empresas se excusan en la tercerización del trabajo, pero la realidad es que la cadena de responsabilidades incluye desde las grandes compañías hasta nosotros, los consumidores”, concluye.

 

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