JUSTICIA POR EL INCENDIO DEL TALLER DE LUIS VIALE

Después de 10 años se hizo justicia en el caso del incendio en el taller clandestino de Luis Viale !!!!!!!!!!!!!!! Tarde pero llegó !!!!!!!!!!!!!!!. Una sentencia para recordar. Parece que hay una luz detrás del túnel negro que estuvimos transitando hasta ahora. Estoy llena de esperanza !.

Saludos, Mercedes Assorati

Condena por el trabajo esclavo: 13 años por el incendio de un taller clandestino

Trabajo ilegal

La pena es para los encargados del lugar, que irán a la cárcel. La tragedia fue hace 10 años en Luis Viale 1271, Caballito. Murieron 5 chicos y una mujer embarazada.

Veredicto por el incendio del taller clandestino de la calle Luis Viale. Foto: Gustavo Castaing

Veredicto por el incendio del taller clandestino de la calle Luis Viale. Foto: Gustavo Castaing

Los condenados son el argentino Juan Manuel Correa y el boliviano Luis Sillerico Condori, que eran los encargados de manejar el taller que se incendió el 30 de marzo de 2006. Las víctimas fueron Juana Vilca, de 25 años, que estaba embarazada, Wilfredo Quispe Mendoza (15), Elías Carbajal Quispe (10), Luis Quispe (4), Rodrigo Quispe Carvajal (4) y Harry Rodríguez (3), que no pudieron escapar del fuego.

El veredicto del juicio oral, que se desarrolló entre el 18 de abril y el 6 de junio, fue anunciado ayer por el Tribunal Oral Criminal N° 5 de Capital Federal, integrado por los jueces Rafael Oliden, Fátima Ruiz López y Adrián Pérez Lance. Aún no dieron a conocer los fundamentos de la sentencia, que serán leídos más adelante.

Condenado. Juan Manuel Correa y su abogado, Marcelo Biondi, condenado a 13 años de prisión efectiva por “incendio culposo seguido de muerte en concurso con reducción a la servidumbre”. Taller clandestino de la calle Luis Viale. Foto: Gustavo Castaing

La querella, representada por los abogados Myriam Carsen y Gabriel Chamorro, había pedido 20 años de prisión para los dos imputados por “estrago agravado seguido de muerte y reducción a la servidumbre”. Sin embargo, el fallo quedó en línea con el pedido del fiscal Fabián Céliz, que requirió 13 años de cárcel por “incendio culposo seguido de muerte en concurso con reducción a la servidumbre”, además del decomiso de las maquinarias.

Además, el Tribunal ordenó investigar la responsabilidad de los copropietarios de la marca de ropa que se fabricaba en el taller, Daniel Alberto Fischberg y Jaime Geiler. Esto había sido pedido tanto por la querella y el fiscal como por los abogados defensores. Durante el juicio, la defensa los había señalado como los responsables de lo ocurrido y habían pedido la absolución de los imputados.

Ayer por la mañana, los condenados dijeron unas últimas palabras ante el Tribunal, antes de que se diera a conocer su sentencia. Correa afirmó que nunca había imaginado que podía ocurrir una tragedia de la magnitud de la que se desató y contó que después del episodio abandonó la actividad textil. “Yo no reduje (a la servidumbre) a nadie”, sostuvo. Por su parte, Sillerico Condori afirmó que como su familia vivía en el taller, sus hijos también podrían haber muerto en el incendio.

Según figura en el expediente, el incendio se originó debido a una sobrecarga de la instalación eléctrica defectuosa en el local, que estaba habilitado para funcionar con cinco operarios. Pero, de acuerdo a la acusación formulada por Céliz, “en el lugar funcionó un taller textil con37 máquinas de costura instaladas, ocupadas por personas que trabajaban en el lugar cumpliendo tareas desde las 8 hasta las 20 y que también vivían allí y percibían entre 0,70 y 1,20 pesos por cada pantalón que confeccionaban”.

El año pasado, en un episodio muy similar al de Luis Viale, murieron otros dos chicos en un inmueble ubicado en Páez y Terrada, Flores. Pero a pesar de que estas tragedias pusieron en evidencia la explotación laboral en la industria textil, que afecta sobre todo a trabajadores bolivianos, los talleres ilegales siguen funcionando. La Agencia Gubernamental de Control (AGC) clausura un promedio de uno cada cuatro días. Y en La Alameda calculan que hay al menos 3.000 de estas fábricas clandestinas en la Ciudad.

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En 2015, la AGC realizó 1.153 inspecciones a talleres textiles, de los cuales clausuró 286. En visitas posteriores, los inspectores verificaron que 51 de estos últimos habían violado la clausura. Mientras, en los primeros cuatro meses de este año la Agencia inspeccionó 131 talleres, de los que clausuró 32, cinco de los cuales violaron la clausura.

Mientras tanto, la Fiscalía de la Ciudad, que interviene en los casos de violación de clausura, entre 2015 y la actualidad realizó 110 allanamientos por esa contravención, que se sanciona con multas de $ 5.000 a $ 60.000 o arresto de 5 a 20 días. En estos operativos se secuestraron 340 máquinas y 2.560 bultos de mercadería. La mayoría se realizaron a raíz de denuncias de vecinos, de ONGs o de la AGC.

En la Alameda estiman que sólo en Capital existen 3.000 talleres clandestinos y ya denunciaron a 113 marcas de ropa por tercerizar su producción en ellos. Además, calculan que, a un promedio de 10 costureros por cada uno, hay al menos 30.000 personas trabajando en condiciones infrahumanas. “En 2009, la Cámara de la Industria Textil reconoció que el 78% de la actividad funcionaba en la ilegalidad. Desde las primeras marcas hasta las que se venden en las saladitas se proveen de los mismos talleres clandestinos, donde la gente trabaja y vive, reducida a la servidumbre”, afirma Lucas Schaerer, de La Alameda.

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